martes, junio 13, 2006

Artículo. Vicente Gutiérrez.

La puesta en práctica de lo poético
A propósito del Taller Estable de Poesía Visual y Experimental


VICENTE GUTIÉRREZ ESCUDERO/

Desde siempre he sentido gran interés por diversas corrientes utópicas del siglo XX como son el letrismo, el surrealismo, el dadaísmo o el situacionismo. Recuerdo que con 17 años escribí mis primeros poemas cinéticos programados en un rudimentario MSX, usando para ello el lenguaje basic. Todo aquello era muy perturbador e inquietante, pero en Cantabria por aquel entonces apenas existían lugares donde poder compartir esa afición, y mucho menos revistas afines que se editaran o al menos que se distribuyeran. Yo personalmente no recuerdo haber conocido ninguna actividad relacionada con la poesía visual o experimental desde la conocida 'La Draga' de Rafa Gutiérrez Colomer, la publicación de algunos poemarios de Isaac Cuende o las actividades del grupo 'Cuévano'. Esa situación de vacío y aislamiento ha continuado hasta nuestros días. Digamos que Cantabria ha permanecido ajena a acontecimientos que se han desarrollado en otras provincias y países en torno a la poesía experimental. A mi entender es esencial -en este y otros ámbitos- tender puentes hacia fuera de nuestra región y no construir muros que, en nombre de un regionalismo feroz, nos aislen.

Así que es de agradecer la aparición del 'Taller Estable de Poesía Visual y Experimental' organizado por al Aula de Letras de la Universidad de Cantabria y 'La Ortiga'. Era ya una necesidad de urgencia. No sólo porque este tipo de talleres permiten a los asistentes desarrollar un trabajo que combine el impulso individual con la puesta en juego colectiva, sino porque además supone una esperanzadora apertura hacia el exterior. Ya el hecho en sí de encontrar en el propio Santander un punto de encuentro donde poder debatir o documentarse sobre, por ejemplo, la poesía letrista, la poesía concreta o el situacionismo, supone un cambio drástico a tener muy en cuenta. Y quién mejor que un poeta ya veterano en estos terrenos, Antonio Montesino, para dirigirlo.

No obstante sorprende comprobar que en el resto de España no exista un taller de estas características, incluso en regiones que presumen de poseer prestigiosas facultades. Bien es cierto que pudo haberse desarrollado en un intencionado hermetismo. Sin embargo sus impulsores, Ramón Maruri y Antonio Montesino, han optado por elecciones poco comunes en el ámbito académico; una forma abierta a la ciudadanía y de extensión prolongada más allá de los límites fijados por el calendario escolar. Otra de sus virtudes es sin duda su horizontalidad; me refiero al protagonismo que tenemos todos los asistentes a la hora de aportar ideas o a la hora de desarrollar el trabajo creativo.

Mencionaré una de las actividades planteadas recientemente. El 3 de mayo, contamos con la participación de Francisco Aliseda. Aliseda es uno de los más importantes conocedores de poesía visual que tenemos en España, además ha sido el promotor y coordinador de 'Interolerti: Festival Internacional de Poesía Experimental' (1999), 'I Encuentro de Poesía Visual en Euskadi' (2000) y 'Poesía Visual hoy' (2003). En su intervención nos leyó un poema fonético dedicado a Santander de 7 minutos de duración; construyó junto con nosotros algunos collages; nos mostró diversos poemas-objeto y nos habló, entregándonos diversos ejemplares, de la veterana revista 'Veneno' de la que ha sido fundador y director. Insisto en la importancia de este tipo de actos. La presencia de Francisco Aliseda en Santander es un lujo que muy pocas universidades han tenido.

Pero todo esto no tendría el sentido que ya ha adquirido si al taller no se le hubiera asignado una jugosa dimensión práctica; una de las recientes actividades realizadas ha sido la conmemoración del 86 Aniversario del 'Festival Dadá' celebrado en la Sala Gaveau de París el 26 de mayo de 1920. Ésta consistió en tres 'dadá-acciones' realizadas en el centro de Santander, en las que se procedió a la lectura de 'manifiestos dadá', poemas de Tristan Tzara, poemas fonéticos y discursivos y al reparto de diversos materiales elaborados por el taller. Para ello nos habíamos disfrazado al modo en que lo hacía Hugo Ball durante sus actuaciones en las veladas dadaístas. Estas acciones poéticas van más allá de meras pretensiones artísticas o estéticas, ya que plantean una reapropiación de los entornos de convivencia que habitualmente nos son arrebatados por el modo de vida que nos imponen. Es evidente que el taller, sin esta puesta en práctica de lo poético, perdería gran parte de su razón de ser.

Sinceramente, espero que en Cantabria afloren más proyectos de este tipo. Y que este taller que ha comenzado de la mejor manera posible se estabilice en el tiempo. Es una muestra más de la paulatina y lenta apertura de nuestra región hacia el exterior.

Publicado en "El Diario Montañés", el 13 de Junio de 2006.
Enlace: http://www.eldiariomontanes.es
/pg060613/prensa/noticias/Cultura/200606/13/DMO-CUL-076.html

1 comentarios:

A las 9:52 p. m. , Blogger Daniel Sarabia ha dicho...

He sabido de vuestro homenaje por medio de mi profesor de literatura universal, excelente por cierto, Fernando Abascal. Creo que habeis hecho una labor importante para que la gente de santander, ....no diré fascista para no generalizar, pero si muy de derechas, viva un poco menos en su rutina aburrida, y aprovechar para recordar al famoso dadaista. Daniel Sarabia. Aunque no lo presencié, gracias por el gesto.

 

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