viernes, agosto 24, 2007

;-)

para el que lo entienda...

Ungido por el aceite de la vida
me adelanto hacia ti, tentación terrenal,
en cuyos ciegos ojos verdes
resplandecen de nuevo las incesantes ilusiones.
Hasta mí, rodando como piezas de oro,
llega un sol tierno y jubiloso
que con su cándido tintineo
trata de hacerme olvidar los viejos desengaños.
Nada puede engañarme, amigo mío,
ni siquiera el esplendor de tus mejores días de abril;
no soy alguien a quien se miente con fortuna
sino el desencanto mismo que sonrie voluntariamente.
Yo iré por mi mismo pie al encuentro de tus llamadas,
puesto que la seducción de tus miserias me atrae,
pero iré sostenido por mis flaquezas
conocedor de que ando sobre un terreno resbaladizo.
Así el que regresa casi de la muerte,
cae de nuevo en las redes de tus hechizantes gracias,
no tomes como triunfo propio
lo que no es sino la nostalgia de mi fidelidad.

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